Documento de Estrategia - Contexto Politico // Dialogo de los Pueblos Africa-America Latina

Diálogo de los Pueblos Sur-Sur

 

África-America Latina. Diálogo Entre Los Pueblos Sobre Alternativas a la Globalizacíon Capitalista Y Regionalismo Alternativo Para un Desarollo Sustenable con Equidad

Documento de Estrategia - Contexto Politico 

Encuentro de Johannesburg, 7 a 9 de Setiembre de 2004

 
  

I. CONTEXTO POLÍTICO EN EL QUE EMERGE LA PROPUESTA

La iniciativa del African - Latin American People's Dialogue ya tiene una pequeña historia hasta llegar a esta propuesta concreta de un proyecto. En realidad, ya existen cambios y conocimiento mutuo entre movimientos y organizaciones sociales de las dos regiones, de forma más sistemática en redes temáticas y de actores (movimiento sindical, feminista, ambientalista; articulaciones campesinas; campañas relativas al ALCA y deuda externa; Redes como el Social Watch y muchas otras) y de forma menos continua, pero intensa, en el proceso de participación en el ciclo de Conferencias de las Naciones Unidas, desde el principio de los 90, y en las conturbadas negociaciones comerciales en torno al GATT y, posteriormente, de la OMC. Sin embargo, no han sido diálogos específicos, enfocados en la construcción de alternativas a partir de los pueblos de las regiones y para el desarrollo de modelos regionales propios. Su característica dominante ha sido la crítica y oposición a la globalización neoliberal y sus vicisitudes.

Un contexto nuevo y desafiante se abre a partir de Seattle, a fines de 1999. En la ocasión, movimientos sociales y organizaciones, con gran movilización, impusieron la interrupción de la Conferencia Intergubernamental de la OMC y, con ello, demostraron el ascenso y capacidad de intervención de una naciente ciudadanía de dimensiones planetarias. En la ola que se creó a partir de entonces, surgió el Foro Social Mundial, en Porto Alegre, en enero de 2001, como espacio propio de organizaciones y movimientos de la sociedad civil mundial para, en su diversidad de lenguas, visiones y culturas, construir alternativas a la globalización neoliberal, creyendo que otros mundos son posibles. El agudizamiento de las contradicciones de este capitalismo globalizado, aun más acentuado por el creciente unilateralismo y estrategias imperiales de los EEUU, y con la virulencia de expresiones de fundamentalismo e intolerancia, en un cuadro de mayor desigualdad y pobreza en el mundo, se revela plenamente en la centralidad que adquiere la lógica del terror y de la guerra, luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y de la invasión a Irak, en 2003. El nuevo impasse en las negociaciones comerciales en Cancún, en septiembre de 2003, completa el cuadro de crisis creado por la globalización a servicio de las grandes corporaciones.

El momento impone desafíos para los pueblos, para que, a través de sus propuestas y por la activa participación, ejerzan su papel de constituyentes últimos de economías y de Estados, sus estructuras, procesos y políticas. El Foro Social Mundial se alimenta de esta búsqueda y es, él mismo, un espacio fundamental en el sentido de fortalecer el diálogo ciudadano, el diálogo de los pueblos. La proliferación de Foros, regionales, temáticos y locales, es el mayor indicio de ello.

Una de las grandes motivaciones en el origen del presente proyecto es exactamente el Foro Social Mundial, desde su primer edición, en 2001. Allí se empieza a discutir el regionalismo como alternativa al aplastamiento y a la homogeneidad de la globalización capitalista excluyente, impuesta por las políticas neoliberales. También es en el proceso del Foro Social Mundial que emerge una conciencia de que, para desarrollar alternativas a tal globalización, es fundamental fortalecer un diálogo Sur-Sur entre pueblos, además del diálogo semejante Norte-Sur. Por detrás de tales desafíos, una clara constatación: el déficit en nuestro conocimiento mutuo y formulación colectiva, la necesidad de profundizar el análisis, el cambio, la construcción de propuestas, el debate público y la presión política. Al mismo tiempo, la importancia y fuerza de nuestras identidades y culturas, de nuestra diversidad como pueblos y de la diversidad de ambientes en los que vivimos, para la reconstrucción de modelos de desarrollo participativos, incluyentes y sustentables, de abajo hacia arriba.

Frente a la crisis de las políticas y estrategias dominantes, los movimientos y organizaciones de la sociedad civil necesitan darse los medios para avanzar de forma autónoma e influenciar decisivamente en la emergencia de alternativas. Este es el mayor objetivo del presente proyecto: alimentar a un movimiento de ideas sobre desarrollo y regionalismo centrados en los derechos humanos y la justicia social, con sustentabilidad y basándose en la participación de los pueblos. Para tanto, el proyecto se vale del ambiente propicio del Foro Social Mundial, al mismo tiempo buscando ser una forma de fortalecerlo, teniendo en el horizonte la realización del Foro Social Mundial 2007 en África.

La oportunidad de proyecto se hace aun más clara con la constitución del IBSA - India, Brazil and South Africa, un acuerdo gubernamental Sur-Sur con gran potencial de impacto en las negociaciones globales y en la construcción de alternativas a la globalización dominante. El acuerdo en sí mismo está aun siendo movido por una agenda prioritariamente comercial, teniendo en el horizonte a las negociaciones de la OMC, de la FTAA, del NEPAD, del MERCOSUR con la Unión Europea, además de los innúmeros procesos de negociación de acuerdos bilaterales de libre comercio. Falta una perspectiva de la sociedad civil, de los pueblos en fin, para que el IBSA vaya más allá y adopte una referencia de desarrollo y regionalismo incluyente, con equidad y sustentabilidad. Calificar a los actores sociales involucrados directamente en el diálogo para influenciar en el IBSA es, también, una motivación del proyecto.

La concepción del presente proyecto fue una obra colectiva, a partir de una iniciativa de AIDC - Alternative Information & Development Center, de Cape Town, South Africa, y del IBASE - Instituto Brasileño de Análisis Sociales y Económicas, de Rio de Janeiro, Brasil. Con apoyo inicial de NOVIB/Oxfam International, se intentó viabilizar la "Working Conference", en Johannesburg, South Africa, con la participación de un grupo significativo de representantes de movimientos y organizaciones sociales diversas de las dos regiones, del MERCOSUR y del SADC. Fueron organizados dos grupos de referencia, uno en cada región, y realizada una primer reunión de planificación en Rio de Janeiro, los días 19 y 20 de abril de 2004. Consultas regionales más amplias fueron realizadas en África, en Harare, de 21 a 23 de julio de 2004, y en América Latina, en Quito, durante el Foro Social de las Américas. La "Working Conference", en Johannesburg, de 7 a 9 de septiembre de 2004, tiene como objetivo central una amplia concertación entre los actores sociales interesados en llevar adelante la idea del diálogo en la forma de un proyecto inicial de dos años y medio.

II. PRINCIPALES DESAFÍOS Y MOTIVACIONES

A cada día se hace más ampliamente reconocido que la 'globalización' en curso, implementada en términos políticos y a servicio de las corporaciones, impuesta ahora a todas las economías, es responsable por una creciente concentración de la rienda y de poder antidemocrático bajo la égida de gigantescas corporaciones globales. Ese fenómeno está acompañado y causa, por un lado, la polarización de la riqueza en la dirección de minorías privilegiadas y, por otro, el aumento de la pobreza para la mayoría de la población mundial. La exploración intensificada y el recrudecimiento de ciclos de producción-y-consumo de la 'economía global' tienen efectos desastrosos no sólo en la vida de billones de personas, como también sobre los recursos mundiales, la naturaleza y la sobrevivencia de otras especies, el medio-ambiente local y global y aun sobre la propia estabilidad y sustentabilidad económica y política del planeta.

Lo que también se hace más claramente reconocido es que la expansión e intensificación de las operaciones del capital global y de las corporaciones, a partir de sus bases en los países más altamente industrializados, ricos y poderosos, representan la nueva fase de la expansión histórica de las economías dominantes y de su fuerza económica por todo el mundo. Las primeras fases de la expansión capitalista se basaron y tomaron la forma de guerras comerciales mercantilistas internacionales, del tráfico intercontinental de esclavos, de la ocupación colonial directa y del pillaje voraz de otros países y pueblos y, más recientemente, de las intervenciones neo coloniales directas e indirectas y de la exploración permanente.

Hoy, en la era de la así llamada 'globalización'

  • la 'apertura' forzada de las economías y de todos los aspectos de la vida económica, social y cultural de todos los países para operaciones de empresas de los países enriquecidos e industrializados del Norte; junto a
  • el (re)fortalecimiento de la perspectiva de integración internacional de los 'países en desarrollo' por la vía del 'crecimiento de las exportaciones', visando atender a los mercados consumidores, y suministrando mano de obra emigrante para suplir la demanda de servicios de los países más 'desarrollados'; y
  • la coptación política y el re acondicionamiento ideológico de las elites política, empresarial, gerencial y técnica de los países en desarrollo, garantizando la aceptación y el incentivo a tales procesos y del sistema global;

están, de forma articulada, consolidando lo que viene crecientemente siendo encarado como la efectiva y/o la posible (re)colonización de tales países, principalmente en África, en Asia y en el Pacífico, en América Latina y en el Caribe, que son colectivamente rotulados como El Sur.

Al lado de los enfrentamientos que las organizaciones populares ofrecen a esta temeraria recolonización, la respuesta y la reacción estratégica de algunos gobiernos ha sido el reagrupamiento de sus países en estructuras regionales, buscando resistir al renovado y aun más extensivo e intensivo sometimiento de sus economías y pueblos a la dominación y exploración internacionales.

En el contexto internacional descrito arriba, estas son en parte motivaciones defensivas para la creación de muchos de los actuales agrupamientos regionales entre países del África, Asia y Pacífico, América Latina y del Caribe. Entretanto, también hay otras iniciativas en curso, así como motivaciones generadas internamente para el desarrollo de tales estrategias regionales.

II-1 INICIATIVAS INTRA-REGIONALES: OBJETIVOS Y NECESIDADES

Hace mucho que es reconocido por las organizaciones de la sociedad civil, y mismo por muchos gobiernos de países del Sur, que el reagrupamiento de sus países en unidades económicas más amplias puede ser una base o un encuadramiento importante para el desarrollo local, nacional e internacional, y para negociaciones más equitativas y equilibradas dentro y entre tales socios regionales y aliados.

A través de los años, pueden ser registradas iniciativas regionales e intergubernamentales de diferentes tipos y con eficacia variada entre países del Sur. Muchas de ellas fracasaron por adoptar una perspectiva excesivamente concentrada en temas de comercio, en vez de implementar estrategias desarrollistas holísticas. Otras fueron saboteadas por rivalidades económicas internas, especialmente por intereses de negocios; por tensiones políticas y económicas intra-regionales; por la estrechez de la visión económica con que fueron conducidas o por la falta de voluntad política de las elites dominantes. Pero sobretodo, hubo una falta de compromiso político de sus poblaciones.

Sin embargo, todas estas articulaciones regionales emergentes fueron, también, sometidas a intervenciones políticas y 'posturas' deliberadas de gobiernos del Norte y agencias institucionales internacionales controladas por ellos, particularmente por el FMI / Banco Mundial y por la OMC. Estos organismos están decididos a controlar las estrategias orientadas por la demanda y propuestas por el Estado que se alejen de la ortodoxia 'de mercado' neo-liberal. Tales modelos de desarrollo alternativo y regionalizado podrían potencialmente desafiar y solapar el actual sistema capitalista dominante, liberalizado y globalizado, en base a programas y alianzas regionales, que articulen los países perjudicados por la globalización, que desean y producen el incremento de procesos de "desglobalización".

Por el contrario, hubo un esfuerzo dirigido por fuerzas económicas y políticas internacionales para transformar tales regiones - potenciales / efectivas - en 'regionalismos abiertos', de modo a incorporarlas a la economía neoliberal global y a abrirlas al comercio e inversión globales, así como al flujo irrestricto de los capitales especulativos. En África, la interacción de los procesos nacionales e internacionales también se refleja en la actual propuesta de libre comercio, con inversiones liberalizadas y otros programas, dentro de la llamada New Partnership for Africa's Development, NEPAD (Nueva Sociedad para el Desarrollo del África), orientada hacia la 'rápida integración' de un África internamente liberalizado e 'integrado' a la economía capitalista globalizada.

II-2 `REGIONALISMOS` E INICIATIVAS INTER-REGIONALES NEOLIBERALES

El significado estratégico global de las articulaciones regionales se hace ahora cada vez más evidente, teniendo en cuenta el creciente poder y la confianza excesiva depositada en los agrupamientos regionales o Áreas de Libre Comercio criadas por los países más ricos y poderosos, a saber el Área de Libre Comercio Norte-Americano (NAFTA), dirigida por EEUU, y la cada vez más amplia Unión Europea.

En la economía mundial, simultáneamente regionalizada y globalizada, que viene siendo implementada por los bloques de poder del Norte, y en un ambiente global cada vez más competitivo y hostil, el reagrupamiento político y económico, así como el mutuo fortalecimiento de países del Sur, se torna ahora un imperativo de sobrevivencia. Sin embargo, tales países continúan a enfrentar muchas iniciativas contradictorias que amenazan y solapan el potencial desarrollista en sus propias regiones.

Estrategias Regionales Neoliberales del Norte - Los procesos internos de la OMC, llevados a la Reunión Ministerial en Cancún, así como los pronunciamientos oficiales y acciones de EEUU y de la Unión Europea desde entonces, llamaron la atención pública mundial para

  • el creciente recurso de las grandes potencias a ofensivas unilaterales, bilaterales, plurilaterales y a estrategias regionales con relación a determinados países, de modo a detener otras articulaciones regionales,
  • aunque, formalmente, ellas promuevan y persistan en la defensa de un sistema global multilateral y de un régimen institucional basado en el interés de sus empresas globales; de sus propios países y/o de sus propios agrupamientos regionales.

Esos procesos, ya evidentes para analistas de la sociedad civil en años recientes, dieron ahora gran énfasis a la importancia del análisis, exposición y oposición a tales estrategias de las grandes potencias, particularmente a sus acuerdos regionales e interregionales de 'libre comercio'. Ellos incluyen la propuesta de Washington del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) y la propuesta de la Unión Europea de los Acuerdos de Sociedad Económica (APEs) con agrupamientos regionales de países africanos, caribeños y del Pacífico dentro del encuadramiento del Acuerdo Cotonnou.

Estrategias Regionales del Sur en relación con el Norte - En parte como reacción a las crecientes presiones económicas y políticas de las grandes potencias sobre sus países y agrupamientos regionales, muchos gobiernos de países en desarrollo también utilizan estrategias regionales e interregionales:

  • sea volviendo su atención a la revitalización y el refuerzo de las articulaciones regionales ya existentes como base para resistir a las 'regiones' impuestas por el Norte - lo que parece ser el caso de Brasil con el MERCOSUR y en relación al ALCA de EEUU; y como fue ofrecido antes en relación a la SADC durante las negociaciones de la FTA sur-africana con la Unión Europea;
  • sea utilizando su preponderancia en sus propias regiones, como en el caso de África del Sur, en la Unión Aduanera Sur Africana (SACU), para efectivamente promover un acuerdo de libre comercio interregional con EEUU, lo que también está a camino entre el MERCOSUR y la Unión Europea.

Cual de estos abordajes ganará fuerza o se tornará dominante va a depender del cambio de informaciones y experiencias, de la cooperación y de intervenciones actuantes de organizaciones de la sociedad civil adentro y entre tales regiones.
Estrategias Interregionales Sur-Sur - Al mismo tiempo, entretanto, estos gobiernos también dan gran énfasis a las relaciones económicas Sur-Sur, en parte con el Sistema Global de Preferencias Comerciales (GSTP), pero también en forma de una propuesta de acuerdos de (más) libre comercio entre ellos mismos: bilateralmente, como entre África del Sur y Brasil, entre Brasil e India y así sucesivamente, y/o entre sus respectivas regiones, como en el caso del MERCOSUR y de la SACU, y/o del MERCOSUR y de la SADC, entre otros.
Aun comenzando con acuerdos comerciales 'preferenciales', con la intención de se tornaren acuerdos mucho más abiertos y abarcadores, esas alternativas Sur-Sur también reflejan los intereses de negocios de productores / exportadores y de inversores de esos respectivos países / regiones. Ellos no desafían, pero refuerzan el comercio neoliberal dominante y el paradigma de la inversión, y pueden hasta mismo incentivar relaciones 'neo mercantilistas' competitivas entre esos países, a no ser que sean desviados por regionalismos desarrollistas alternativos, dirigidos al pueblo.
Igualmente, tales acuerdos de libre comercio e inversión entre economías grandes y poderosas 'del Sur', como Brasil, India y (en términos relativos) África del Sur, por un lado, y, por otro, países mucho menores y más vulnerables en sus respectivas regiones, también reproduciría el desequilibrio y las relaciones de exploración que caracterizan las relaciones Norte-Sur, a no ser que gobiernos menores adopten posiciones actuantes estimuladas por la cooperación de la sociedad civil dentro y entre esas regiones que, juntas, convenzan o presionen tales programas Sur-Sur a adoptar abordajes cooperativos y mutuamente desarrollistas.

III-3 REGIONALISMOS ALTERNATIVOS CON LA PERSPECTIVA POPULAR

Claramente, entonces, estas iniciativas recientes

  • de gobiernos dentro del Norte y con relación a países del Sur, individualmente y en agrupamientos regionales, y
  • de gobiernos del Sur con relación al Norte, pero también en relación con sus economías y a sus respectivas regiones,

ofrecen desafíos significativos y urgentes para organizaciones de la sociedad civil que se oponen a la expansión y continua dominación internacional del sistema capitalista neo-liberal, sea este promovido por los gobiernos del Norte o del Sur.

Todo el escenario arriba presentado da el sentido de mayor urgencia e ímpetu a compromisos de mucho tiempo de muchos analistas de movimiento sociales y activistas en esos países y regiones, cuanto a su compromiso y cooperación con estrategias y programas en áreas de cooperación y desarrollo económico, social, cultural, ambiental, entre otras. Esos muchos cambios y desafíos también

  • refuerzan la importancia de la cooperación política en iniciativas que van más allá de las fronteras nacionales, vinculando a las propias organizaciones de la sociedad civil en procesos que adopten y defiendan una perspectiva democratica y popular para estas regiones;
  • así como radicalizan los desafíos puestos por el enfrentamiento de los procesos oficiales de regionalización intergubernamental y estructuras oficiales que fueron creadas a través de los años - pero que viene siendo elegidas para se tornaren otros instrumentos de la globalización capitalista.

Las interacciones de gobierno-a-gobierno, de país-a-país y de región-a-región tiene implicaciones para la vida de las poblaciones de esos países y regiones y exigen interacciones de pueblo-a-pueblo equivalentes, reparto de informaciones y experiencias, así como la construcción de la solidariedad y de relaciones cooperativas entre ellos mismos, en todos los sectores y en todos los niveles. Tales procesos pueden crear alianzas populares intra regionales e interregionales entre diferentes sectores de la sociedad civil y entre los pueblos, países y regiones involucrados.

En ese contexto, este proyecto plantea fundamentarse en contactos populares y relaciones organizacionales ya existentes dentro y entre las regiones del MERCOSUR y de la SADC y a reunir un abanico de organizaciones de la sociedad civil de ambas regiones en una serie de Diálogos de los Pueblos, para plantear y debatir cuestiones estratégicas clave que ellos mismos, sus gobiernos, sus países y regiones tendrán que enfrentar. Esas cuestiones desafiadoras incluyen:

Teniendo como referencia los aspectos políticos y económicos involucrados, ¿qué políticas y proyectos podrían tornar esas regiones una nueva referencia para la elaboración e implementación de programas de desarrollo intra-regional diferentes, basados en relaciones de equilíbrio, equitativas en términos de raza y género, democráticas y sustentables?

  1. ¿Cuáles son las estrategias y programas políticos y económicos necesarios para desarrollar nuevas y diferentes relaciones inter-regionales Sur-Sur, equitativas y sustentables y que no reproduzcan las relaciones económicas internacionales dominantes en el momento?
  2. ¿Cuáles estrategias políticas y económicas son necesarias para tornar esas regiones y acuerdos inter-regionales bases estrategicas eficaces de las cuales se pueda desafiar y cambiar, o incrementalmente solapar, el sistema y régimen globales dominantes en el momento?
  3. ¿Cómo organizaciones populares pueden fometar y garantizar la voluntad y el compromiso político de gobiernos preocupados en sus países y en sus regiones - o, si necesario, alterar los gobiernos- para construir activamente y usar esas regiones de forma efectiva, política y económicamente?
  4. ¿Cómo pueden las organizaciones populares cooperar para desarrollar la necesaria capacidad política de la sociedad civil en todos los sectores y en todos los niveles para fortalecer su actuación autónoma e independiente, con capacidad de influenciar a los gobiernos en el sentido de atender a las demandas identificadas en las cuetiones arriba mencionadas, de número 1 a 4?
  5. ¿Cómo las organizaciones populares en esas regiones pueden desarrollar alternativas económicas, ambientales, sociales, culturales y políticas tanto en términos de análisis, como en la práctica concreta a seren implementadas directamente en la base y/o sugeridas - o impuestas - a los gobiernos?
  6. ¿Cómo pueden tales experiencias, deseos y realizaciones ser compartidos con otras organizaciones populares semejantes en otros países y regiones de África, América Latina, Caribe y de Ásia y del Pacífico?
  7. ¿Cómo pueden tales experiencias y necesidades urgentes seren compartidas también con sus contrapartidas, organizaciones democráticas populares en otros países del Norte y en otras regiones del mundo, para comprometerlas en el desafío y en el cambio de las posturas globales de sus propios gobiernos que contradigan las anteriores premisas? E incluso en el cambio del carácter interior de sus propias regiones?