El ALBA algo diferente, novedoso
Judith Valencia*
07 de marzo 2006
Es ocasión para presiciones.
Venezuela en Québec, III Cumbre de las Américas, Abril 2001 deja una reserva razonada en lo precipitado de la negociación, poco tiempo para dilucidar contenidos y debatir, para someter el Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA) a referéndum. Como testigo con responsabilidad política quiero enunciar con mi versión de los hechos. Los mexicanos, canadienses y estadounidenses anti-tratados de libre comercio, venían enviando señales de alerta sobre los efectos TLCAN. Una vez develadas las intenciones del (Acuerdo Multilateral de Inversiones) AMI en 1998 las denuncias toman fuerzas con hechos ciertos y mostrables.
El Acuerdo Multilateral de Inversiones, fue un tratado internacional para la protección de las inversiones extrajeras que estuvo siendo negociado por los países pertenecientes a la OCDE. El tratado partía de una definición extremadamente amplia del concepto de inversión.
“Se refiere a todo bien sobre el cual ejerce propiedad o control, directa o indirectamente una inversionista” “Un inversionista es definido como una persona legal de una parte contratante… un inversionista puede ser cualquiera… va mas allá de los conceptos tradicionales de inversión extranjera directa” establece “Prohibición de todo requisito de desempeño a los inversionistas y aun mas los mecanismos de solución de disputa, los inversionistas pueden demandar al Estado… las empresas y los Estados tiene un status jurídico similar” [i].
Una vez puesto al descubierto en AMI, las intenciones siguen insistentes. Por eso coincidimos en quienes sostienen que:
“Tanto el TLCAN como el borrador del AMI y del ALCA… Todos los acuerdos de inversión están sesgados hacia el incremento de la capacidad de los inversionistas transnacionales para moverse libremente por todo el mundo con una interferencia mínima de los gobiernos nacionales y de los cuerpos regulativos internacionales” Así escribe la Alianza Social Continental[ii].
Estas denuncias las confirma con descaro un informe BID/INTAL/ITED:
“El tema de inversión es una prioridad de EEUU, especialmente en discusiones con países en desarrollo… es el pías con mayores flujos de inversión hacia el exterior. Esta situación ha obligado a este país a desarrollar una ambiciosa agenda de protección de la inversión. El TLCAN incluyo por primera ocasión disciplinas de amplio alcance en materia de inversión…”[iii]
A pocos meses de Québec, Venezuela propuso el ALBA y a los pocos días, el 20 y el 21 de diciembre de 2001, Argentina fue noticia. El proceso argentino lanza un alarido. Desde el 2000 veníamos escuchando a Bolivia.
El 2002 es un año denso en situaciones políticas aleccionadoras. En Venezuela, golpe y sabotaje, entre abril y diciembre, para octubre Ecuador y Brasil eligieron Presidentes. Justo cuando tenia lugar en Quito la primera gran jornada continental contra el ALCA.
Razones para que en el 2003 se tejan las redes y fluyan las acciones de NO al ALCA, llegando en noviembre a la Ministerial de Miami. La lucha golpeo al ALCA, pero los EEUU evaluaron los acontecimientos y fragmentaron la ofensiva. Las luchas hicieron que pusieran sobre el tablero partidas de juegos variados. De TLC en TLC´s cuadrando la partida final del ALCA. A pesar de que la ofensiva imperial no ha sido derrotada, podemos decir que las luchas de 2003 fertilizaron el terreno político/social para el ALBA.
Que decir del ALCA
El ALCA nombra una intención. El ALCA es área, territorio. El ALCA es parte de un proyecto continental de reestructuración del sistema interamericano. La intención se corresponde con la ofensiva contrarrevolucionaria, con la que desde los 70´s limpian el continente de adversarios: desaparecidos, guerras preventivas, escaramuzas de cada día y de todo tipo. A la misma vez que endeudan, ajustan y acoplan gobiernos socios.
Los TLC y el ALCA pretenden enmallar el territorio de America. Los hilos de la malla son las exportaciones e importaciones ejecutadas por y entre las empresas transnacionales que invierten asegurándose condiciones optimas de rentabilidad. Obligando a los pobladores de los territorios anexados a cambiar su cultura de vivir. A decir del Presidente Uribe[iv]:
“este gobierno ha hecho un gran esfuerzo en expansión de la Fuerza Publica, un gran avance en la pensión de sobrevivencia, en la pensión por incapacidad… la prima de orden publico para nuestros soldados profesionales. Todo eso se hace sostenible con una política económica creciente de inversión que la facilita el TLC… hay mercado pero también hay seguridad…”
“No pudimos excluir el arroz, … la avicultura… se pactó, que nuestros productores de arroz, en asociación con los productores norteamericanos, sean los que administren el mecanismo de subasta y puedan apropiar las utilidades de ese mecanismo de subasta. Yo creo que eso va a ayudar”.
“A los avicultores se les va abaratar la compra del maíz. En efecto, el maíz importado le va a reducir mucho el precio a favor de estos productores… se favorezcan los consumidores colombianos”.
“Estamos dispuestos a estudiar un mecanismo… vamos a proponer… darle a los agricultores la oportunidad en la reconversión de sus sectores”
La formula es: Mas empleo. Empleo que no es trabajo.
Empleos para facilitar el comercio de las cuotas de importación negociadas. Nichos de prestación de servicios de distribución de los bienes importados. Correajes de entre los puertos y aeropuertos a los caseríos.
Pero no hay que olvidar que empleo no es trabajo: el trabajo vivo es una facultad humana fundamental, la capacidad para intervenir activamente en el mundo y para crear la vida social. El sentido de la vida creadora. Y es sobre esta cualidad siempre humana que crece el ALBA.
Un ALBA rico en los sujetos que estuvieron ausentes: de haceres y pueblos ancestrales.
Dijimos que las luchas de 2003, fertilizaron el terreno político [social]. Venezuela dio su contribución y trazo cauces para el contagio de los fundamentos del ALBA.
El 2003 fue año de siembra ¿Cuál fue el abono de la siembra? La movilización social.
El proceso constituyente se asombro en el 2002 y reacciono ante el golpe y el sabotaje. Los Planes de gobierno se convirtieron en Misiones desbordando las instituciones. Desde el 2000, a pesar de las leyes habilitantes del 13 de noviembre 2001, los programas sociales [que pretendían refundar/reconstituir la Republica] estaban enquistados en las instituciones del Estado. Puede haber mucha voluntad de legislar, pero definitivamente no son las leyes las que empujan. Solo si la multitud deshecha y desechada, el gentío, la poblada: los pueblos, campesinos, indígenas, citadinos, trabajadores, todos por el porvenir asumen lo suyo es como la constitución se encarna en hechos. La acción política de movilización en defensa del proceso constituyente encarno en Misiones, que no fue siendo otra cosa que darle sentido a la vida. Producir y reproducir las condiciones del sentido de vivir colectivo, en sociedad.
Ver, leer, reconocer y dimensionar lo sabido, mirarse mirando al mundo potenciando las maravillosas capacidades del trabajo creador colectivo.
Todo y todos a la misma vez, sin límites de edad, sexo, raza. Ancestros e identidades, presente y por-venir.
Respetando los ritmos culturales, pero todos pulsando a una misma vez.
Ese cultivo lo vienen nombrando: Desarrollo Endógeno, pretendido núcleo/espacio/cauce del ALBA.
El ALBA es hacia adentro de lo humano y de la geografía, celebrando un proceso social en el que los pobladores laboran su propio destino soberano, ocupando territorios para hacerse de la vida.
Digo los pueblos: indígenas, campesinos, citadinos. Todos, los más diversos sujetos planteando lo suyo, sin sujetar a los otros. Con la intención manifiesta de cerrarle el paso, a las tácticas emanadas del Estado de gobierno mundial, que instrumentaliza la anexión de territorios mutilando a sus pueblos pobladores.
Con el ALBA, proponemos integrar las capacidades humanas junto a las riquezas territoriales, para satisfacer necedades y necesidades culturales. Necedades y necesidades de alimento del cuerpo y del espíritu, de abrigo, de ocio, de los deseos por-venir. El ALBA respeta el hecho cierto de que la felicidad es una construcción cultural.
Todos en el ALBA, cada cultura con su perfil.
Los pueblos citadinos tienen costumbres de la ciudad, pero según su región originaria y/o su raza, son citadinos culturalmente diversos.
Los pueblos indígenas según su geografía, su cosmovisión, labores, ritos y mitos.
Así como los campesinos, indígenas o afrodescendientes, andinos o isleños. Cultivadores de la tierra y/o del mar o del rió.
Cada cual tiene lo suyo no transferible.
El ALBA reconoce los ritmos y los respeta en desacuerdo práctico con los criterios de la competencia que deshecha multitudes. El ALBA se funda en el respeto de los ritmos de otros. Renacen las culturas milenarias.
Pero, el imaginario colectivo es también depositario de otras visiones construidas en los cruces mestizos de los haceres mercantiles. En la segunda mitad del siglo XX, la naturaleza artificial creada en torno a la tecnología capitalista, subsumió costumbres y tradiciones. Formuló maneras de producir y patrones de consumo. El citadino, el profesional libre, las pautas del comercio interinstitucional e internacional están presentes y asimilables en muchos años por-venir.
Esta verdad tiene sitio en el ALBA por ello, inscribimos en la filosofía del ALBA, los Convenios Comerciales Compensados y las Alianzas Estratégicas circunstanciales. Como variantes culturales contemporáneas y especificas.
Es el caso de las Alianzas Estratégicas circunstanciales que tienen al petróleo como centro. El gobierno bolivariano utiliza su recurso abundante, escaso en territorios de pueblos hermanos, negociando intercambios complementarios, sin exigir compensaciones que vulneren la soberanía, dando condiciones de comercialización solidarias, sustituyendo las exigencias de las transnacionales privadas. Estas alianzas estratégicas que tienen como centro el petróleo y el gas son políticas comerciales fundadas en la conservación y soberanía sobre los recursos, impulsando la solidaridad compartida y la corresponsabilidad social entre pueblos. Asegurando condiciones para el acceso democrático a la energía a precio razonable. Se concibe como un acuerdo entre gobiernos, se propone concretar esfuerzos en la complementariedad de las capacidades de nuestras empresas estatales de energía.
De lo dicho podemos derivar que el ALBA tiene un amplio trecho por andar. Lento pero sin pausa. Cierto que hacer historia y escuchar un concierto con varios ritmos no es tarea sencilla.
Lo que en otro tiempo aconteció – por conocido no debe desviar al ALBA de su cauce. El desarrollismo postulo el desarrollo endógeno y las fuerzas del capital multinacional [de la época] lo cultivo para la dominación.
Podemos decir que en dos décadas, de 1947 a 1967, fueron suficientes para consolidar relaciones de poder multinacionales, buscando y consiguiendo, practicando el Plan Marshall –y a la misma vez-, impulsando la acción instrumental de los organismos internacionales.
Fueron esos tiempos los años dorados de las Teorías del Desarrollo, del Desarrollismo y de los debates sobre el atraso y/o subdesarrollo. En América Latina la CEPAL[v] levantaba diagnósticos para fundamentar Planes de Desarrollo e Industrialización, cumpliendo el Mandato de Naciones Unidas. Las principales fuerzas económicas y políticas en la región, postulaban la diversificación industrial como base del desarrollo económico y social, apoyando la intervención de los gobiernos en la conducción económica. Vale decir, que al esquema clásico del industrialismo ingles, le suman elementos políticos del buen vecino/New Deal.
La ofensiva estratégica usamericana estaba levantando vuelo, apoyándose: en la resolución anticomunista aprobada en la X Conferencia Interamericana/ Panamericana - 1954[vi]. Anticomunista, vale decir en Latinoamérica antinacionalista [pro-imperialista], estando en eso entra en la escena latinoamericana la política independiente y soberana del Movimiento 26 de julio cubano[vii].
Cabe detenerse y precisar. Es en ese contexto de ofensiva Yanqui y rebelión latina, en el que los gobiernos latinoamericanos, acogen la propuesta cepalina y suscriben asumir, como políticas de gobierno de Estado, las iniciativas de Integración, como uno de los dispositivos desarrollistas.
Podemos recapitular, diciendo que, a la postura industrial – desarrollista de las principales fuerzas económicas y políticas mundiales y regionales, se les suman las fuerzas políticas de quienes luchaban por lograr una economía nacional independiente.
Esta convergencia entre desiguales planificara un desarrollo - ideal, que más temprano que tarde, entrara en choque con la lógica expansionista del capitalismo mundial, en el que los monopolios multinacionales actuaban ceñidos a las pautas de maximizar la ganancia en cada inversión. Ese desarrollo – ideal, en cada territorio nacional pretendía producir un-poco-de-todo [complaciendo peticiones]. Decisión dilemática para el desarrollo del capitalismo mundial.
Después de la Chile de Allende, la prueba del endeudamiento brasilero, juega dupleta con los desaparecidos de los 70’s. Se reagrupan y fortalecen las fuerzas a favor de la apertura total a los capitales nacionales o extranjeros en formato de internacional. El proceso lo inicia Brasil con el Acuerdo de Garantías de Inversiones. Pasos firmes en ruta hacia el Consenso de Washington y la Guerra Preventiva.
Con el dispositivo de la deuda, los gobiernos latinoamericanos quedaron anulados política y socialmente y anudados a la estrategia económica del capitalismo mundial. Sin soberanía para diseñar proyectos productivos e impedidos de dictar políticas publicas redistribuidoras de la riqueza.
Al correr de los años, la Reserva Federal [USA] manejando la fluctuación de las tasas de interés sobre los prestamos en $ y jugando con el poder del $ sobre las tasas de cambio[viii] y, las empresas transnacionales haciendo uso de la dolarización de los precios de las patentes tecnológicas, multiplicaron los montos adeudados, encarecieron las importaciones y establecieron normas tecnológicas de competitividad comercial. Acciones que mermaron las reservas internaciones [divisas], los recursos monetarios disponibles los represo el pago de la deuda y los gobiernos, quedaron –de-hecho sin autonomía financiera. Vale decir, sin soberanía en la formulación de planes de producción, de cambio, de consumo, de distribución de la riqueza de la nación entre sus pobladores.
Durante ese cuando y con el como de la Deuda, como dispositivo eje del recetario del Fondo Monetario Internacional (FMI), los gobiernos firmantes [¿y por venir?], asumieron el papel de ejecutores obedientes de las políticas económicas imperialistas. A tiempo, quedó el terreno acondicionado, para que las políticas de ajuste estructural reproyectaran a las economías latinoamericanas, desmantelando y/o privatizando las empresas productivas instaladas en los tiempos de la diversificación industrial desarrollista.
Ese ajuste económico hemisférico desmonto alianzas económicas y políticas anteriores, la reestructuraciones las apuntalaron con normativas legales e instituciones convenidas entre gobernantes y capitalistas. Mientras avanzaba el ajuste productivo hemisférico, mundialmente negociaban en la Ronda de Uruguay [1986-1994] las normas de creación de la Organización Mundial del Comercio [OMC 1995]. A una misma vez, cada caso nacional, lo acoplaron a su propio ritmo. Cambiaron y/o reformularon funciones de los organismos de desarrollo y financieros multilaterales [FMI, BM, OCDE, GATT/OMC] y de instituciones políticas regionales [OEA, TIAR, BID, CAN/CAF, MERCOSUR, SICA, OTCA, AEC]. A partir de 1990 aceleraron el ritmo y profundizaron la ofensiva contrarrevolucionaria.
Desde Venezuela caminamos mostrando una práctica
Desde Venezuela caminamos mostrando una práctica que viene brindando condiciones para salirnos del juego estratégico de acoplamiento interamericano al proyecto imperial, practica que le gana tiempo-al-tiempo para que los pueblos cultiven plenamente el territorio soberano: El desarrollo endógeno hacia adentro, por los pobladores y sobre el territorio. Múltiples son las misiones rumbo al ALBA[ix].
Sin embargo, Brasilia y Mar del Plata abren una brecha entre el antes y el después del devenir de la política internacional continental.
Para Venezuela, se trata de dos frentes en una misma lucha.
Un frente, el entre los gobernantes negociando a los territorios con pobladores y todo. Allí, Venezuela debelando los dispositivos, las disidencias y sus contenidos para que los pueblos reconozcan las decisiones de sus gobernantes. Y pueden trazar políticas emancipadoras.
El otro frente, actuando como sujetos, responsables y comprometidos construyendo culturalmente la felicidad, facilitando puntos de encuentro entre campesinos y/o indígenas [entre los pueblos y los pobladores], hasta promover ruedas de negocio donde participen pueblos citadinos empresarios.
Intencionalmente conjugando a la creación de espacios de libertad para superar la actual sumisión del individuo soberano, permitiendo que las grandes multitudes le den sentido a la energía vital del pasado cultural que los anima.
*Judith Valencia. Profesora Titular de la Universidad Central de Venezuela, adscrita al Departamento de Economía Teórica de la Escuela de Economía. FACES/UCV
[i] Edgardo Lander. Revista Venezolana de economía y ciencias sociales. FACES/UCV. Caracas, abril-septiembre 2-3/1998. “El Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI). El Capital diseña una constitución universal”.
[ii] Alianza Social Continental. http://www.asc-hsa.org
[iii] Estudio BID/INTAL/ITED.
[iv] Presidente Álvaro Uribe. Alocución del 27 de Febrero de 2006. Bogota DC, Cundinamarca
[v] Celso Furtado. “La Fantasía Organizada”. Ediciones Endeba y Tercer Mundo Editores 1985. Debemos tener presente que la Comisión Económica para América Latina es un Órgano de Naciones Unidas, así como que la OEA constituida en la IX Conferencia Interamericana en Bogota entre sus miembros no están las islas del Caribe para ese entonces colonias europeas.
[vi] X Conferencia Interamericana. Caracas 10 de Marzo de 1954. Darío Samper. “La X Conferencia Interamericana. Bogota 1954. W.W.Rostow “Estrategia para el Mundo Libre” Troquel 1966.
[vii] Hermosa síntesis en “Cuba en Punta del Este” Ernesto Che Guevara. 8 de agosto de 1961.
[viii] Harry Magdoff. “La era del imperialismo”. Edición especial Monthly Reveiew/selección en castellano. Enero-Febrero 1969. En el subtitulo: El control a través del FMI, da elementos sustanciales para esta interpretación.
[ix] Judith Valencia. “Venezuela Rompe el Cerco”. La Habana, Febrero 2005. “El ALBA elabora filosofía”. Barquisimeto, Septiembre 2005. “El ALBA un cauce para la integración de nuestra América” Quito, Noviembre 2005.
