ALBA: Deuda Social y Derechos Humanos
ALBA:
Deuda Social y Derechos Humanos
Propuestas
para el Nuevo Orden Social, Económico y Cultural
James Petras, Rebelión 21-05-2006
Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández
Bajo el liderazgo del Presidente Chávez, y con el apoyo de
la gran mayoría del pueblo venezolano, se ha puesto en marcha un proceso de
transformación social que desafía el viejo orden político-social neo-liberal
basado en el imperio. Igualmente importante es que el Presidente Chávez propuso
un nuevo proyecto para tratar de integrar toda América Latina, ALBA, que
desafía el proyecto imperial, ALCA, diseñado para consolidar el imperio neo
colonial.
El presente documento empezará analizando dos dimensiones de
ALBA, su diagnóstico crítico de los problemas de Latinoamérica y su actual
situación, perspectivas y obstáculos. Seguirá un análisis de la “deuda social”
en Latinoamérica en el contexto del modelo imperial centrado en la acumulación
capitalista (lo que se denomina “neo-liberalismo”).
En la segunda parte se abordarán una serie de propuestas
para un nuevo orden social, económico, cultural y ecológico, por lo que se
examinarán los principios básicos, instituciones y proyectos para acceder a
dicho orden, considerando a tal efecto la inter-relación entre representación
popular y cambios administrativos, así como los cambios clave en las relaciones
sociales de producción y en el desarrollo de las fuerzas de producción.
En el apartado de conclusiones nos centraremos en las necesarias
medidas de seguridad y transformaciones culturales que aseguren que los cambios
sociales sean sostenibles e irreversibles.
ALBA: Una Perspectiva Contemporánea
ALBA proporciona varios objetivos claramente señalados:
1. Supone un diagnóstico crítico
de la condición humana en Latinoamérica basado en el análisis del Presidente
Chávez de los problemas socio-económicos de la zona.
2. Se centra en el papel del
imperialismo estadounidense y europeo como determinantes principales del
estancamiento económico y regresión social en la región.
3. Proporciona una crítica de ALCA, el principal proyecto de
EEUU para consolidar un modelo de dominación y explotación imperial.
4. ALBA ofrece una alternativa a la fragmentación actual y a
la dispersión de luchas contra-hegemónicas basadas en estrategias nacionales.
5. ALBA es un modelo alternativo de integración que promueve
varios principios básicos favorables para sus estados miembros: a)
complementariedad económica: una división de la producción basada en beneficios
recíprocos; b) extensión y profundización de los mercados domésticos en
condiciones relativamente iguales de posiciones competitivas; c) incremento del
consumo y producción de bienes de consumo de masas que favorezcan la mejora de
los niveles de vida; d) defensa colectiva contra imposiciones estadounidenses y
condiciones adversas con socios comerciales latinoamericanos; e) formación de
un bloque poderoso negociador a fin de reducir, renegociar, rechazar o
investigar la deuda exterior ante los bancos acreedores; f) ALBA crea el marco
inicial para unos futuros Estados Unidos de Latinoamérica - la realización de
la visión original bolivariana, y g) crea un bloque regional capaz de negociar
sobre una base de mayor igualdad con otros bloques regionales como la UE, NAFTA
y ASEAN.
Desde un cálculo racional económico y político, las ventajas
de ALBA son obvias y numerosas, especialmente para la gran mayoría de los
pueblos de Latinoamérica y sus productores de tamaño medio y pequeño. Sin
embargo, la realización del proyecto ALBA se enfrenta con la firme oposición
del imperialismo estadounidense y de la UE, así como con el rechazo, dentro de
Latinoamérica, de las clases gobernantes y elites políticas con vínculos desde
hace tiempo con el capital extranjero, los bancos exteriores y el estado
imperial.
La Situación Actual de ALBA
A pesar de los obstáculos políticos al avance de ALBA tanto
externos como internos, actualmente se evidencian varios pasos positivos. ALBA
es una concepción alternativa a ALCA, y está apoyada por un poderoso Estado
patrocinador. Destruye la propaganda promovida por los ideólogos imperiales y
sus colaboradores latinoamericanos de que no hay alternativa “realista” o
“práctica” a los modelos de integración imperiales. ALBA recoge un proyecto elaborado
por intelectuales que trata de enraizarse entre las masas o al menos entre los
militantes de toda Latinoamérica. Además, ALBA proporciona una crítica concreta
y un programa alternativo a ALCA que erosiona la visión unipolar proyectada por
los medios de comunicación de masas.
ALBA es un proceso, no es un suceso único dramático. Como
tal, se han ido dando los primeros pasos hacia la integración regional, lo que
demuestra las virtudes positivas de la integración que persigue. La puesta en
marcha de Petro-Caribe y del comercio cubano-venezolano, acuerdos de inversión
y ayuda, son ‘modelos’ para sirven para profundizar en la integración
latinoamericana. Las propuestas para vincular las empresas públicas de energía
también caminan en la misma dirección. Lo más importante de todo es que ALBA
está jugando un papel primordial en el aumento de la conciencia
latinoamericana, tanto a la hora de unificar como de fortalecer la conciencia
de masas anti-imperialista y de crear las bases para afirmar un conjunto común
de agendas regionales. Hoy en día, la conciencia regional o latinoamericana ha
desafiado la hegemonía estadounidense a nivel de masas y, en gran parte, la ha
sustituido.
ALBA ha constituido también un aspecto importante en el
aumento de la conciencia latinoamericana, que coexiste con la conciencia
nacional y de clase mediante una relación sinérgica, en la que cada una
refuerza a la otra.
Un avance institucional importante (en línea con ALBA) para
crear conciencia latinoamericana es la aparición de TELESUR como emisora de
medios de masas contra-hegemónica. Junto con la aparición de cientos de
organizaciones bolivarianas y anti-imperialistas en Latinoamérica, las bases
sociales de ALBA están creciendo por toda la región.
Deuda Social: El Papel del Imperialismo
El término “deuda social” se refiere a la regresión social a
gran escala y largo plazo sufrida por la inmensa mayoría de los pueblos
latinoamericanos. La “deuda social” presupone que alguien debe compensar a
quienes hayan sufrido pérdidas en el proceso de expansión global capitalista.
Es el lenguaje de la burocracia internacional de Naciones Unidas como CEPAL.
Como tal proporciona datos útiles sobre una serie de problemas sociales en
Latinoamérica pero fracasa a la hora de proporcionar, en determinadas situaciones,
una correlación entre las configuraciones de poder internacional y sus
políticas y las regresivas consecuencias sociales.
Debe notarse también que los índices y medidas utilizados,
por ejemplo los de CEPAL y el Banco Mundial, son inadecuados y subestiman
profundamente los niveles de pobreza, los estándares de vida y otras
dimensiones de las condiciones sociales.
La pobreza masiva ha aumentado por toda Latinoamérica; los
aumentos sustanciales en la misma se han hecho evidentes desde Mexico a Argentina,
especialmente en Nicaragua, Haití y Colombia, que han contemplado y contemplan
una presencia militar y paramilitar estadounidense importante.
Los estándares de vida para la gran mayoría (incluidos los
servicios educativos y sanitarios) han descendido como resultado de las
privatizaciones, de los pagos de la deuda externa y de la políticas de libre
comercio. Los niveles de vida en retroceso y la pobreza masiva son causa y
consecuencia de la concentración y centralización de la riqueza y del capital
en un número pequeño de bancos extranjeros y nacionales. Las desigualdades han
alcanzado niveles sin precedentes mientras que el capital y los productos del
exterior dominan los mercados y economía locales y, al igual que las decisiones
económicas políticas, se concentran en manos de los regímenes políticos
clientelistas. Los presupuestos de sanidad y educación se recortan y la
extensión de clínicas y colegios privados de elite han reforzado las
desigualdades mientras que se abren nuevos “sectores servicios” a la inversión
exterior. La “especialización” en los sectores de exportación de materias
primas y productos agrícola-mineros al servicio de los países imperiales ha
disparado las cifras de desempleo y subempleo y polarizado al extremo la
estructura de clases.
La causa de la regresión social (que nunca es mencionada ni
por la CEPAL ni por el Banco Mundial en ninguno de sus escritos sobre pobreza o
“pobreza extrema”) es el imperialismo y las políticas neo-liberales defendidas
por las agencias internacionales.
El imperialismo juega un papel importante a la hora de
crear, extender, profundizar y reproducir la regresión social mediante varios
mecanismos y políticas. El mecanismo más importante de explotación imperialista
y la causa de la regresión social es la absorción de puestos políticos
estratégicos y de sectores económicos. Los colaboradores
latinoamericanos formados en el imperio, vinculados al Banco
Mundial, al Fondo Monetario Internacional y a Wall Street, formulan políticas
“macro-económicas”, monetarias y de rentas a través de sus puestos en los
Ministerios de Economía y Hacienda y en los Bancos Centrales. Sus políticas
facilitan la absorción por los bancos multinacionales de la UE y de EEUU de los
principales bancos e instituciones financieras, telecomunicaciones, sectores
agrícola-mineros, industrias del gas y petróleo, comercio y servicios. A través
de su control político y económico de sectores estratégicos, facilitan el flujo
masivo de miles de millones de dólares en intereses y pagos (del principal),
royalties y envíos de beneficios que descapitalizan la economía. Estas elites
de poder pro-imperial firman acuerdos “incondicionales” con el FMI y el Banco
Mundial que profundizan las privatizaciones y los monopolios privados. El
resultado supone estancamiento económico, desempleo creciente, niveles de vida
en descenso y un incremento de la pobreza – es decir, la “deuda social” es un
resultado de profundas relaciones estructurales que son reproducidas por los
regímenes contemporáneos ya se llamen de “centro-izquierda” o de
“centro-derecha”. Más importante aún, mientras esas relaciones estructurales
existan, es difícil imaginar ningún acuerdo de gobierno a gobierno más allá de
ALBA.
Este es particularmente el caso de los regímenes
latinoamericanos que apoyan la ocupación estadounidense de Haití y las bases
militares en sus países (Ecuador, Colombia, Perú, Paraguay, Bolivia, Brasil, El
Salvador y la Republica Dominicana). Si la “deuda social” es el producto de la
penetración política imperial y de sus absorciones económicas, y los regímenes
locales latinoamericanos colaboran en defender ese bloque de poder, es difícil
entonces para ALBA avanzar por la vía de acuerdos gobierno a gobierno. ALBA
debe confiar en que los movimientos de masas cambien los bloques dominantes
existentes en Latinoamérica. Si el imperialismo es el enemigo estratégico y el
mayor determinante de regresión social, el obstáculo inmediato para invertir la
deuda social son las clases gobernantes locales que aplican las políticas
neo-liberales
El socialismo del siglo XXI del Presidente Chavez:
Propuestas para Avanzar y Consolidar el Nuevo Orden
Cuando escribimos acerca de un “nuevo” orden social,
económico, cultural y ecológico no queremos referirnos a reformas injertadas en
un viejo orden de bancos capitalistas y propiedad latifundista. El nuevo orden
no significa simplemente más gasto social para los pobres sin cambiar la
concentración de la renta y la propiedad. El nuevo orden significa invertir la
pirámide social – donde la mayoría reciba la mayor parte de la riqueza y
controle la mayor parte de los medios de producción, finanzas y comercio,
mientras las elites reciben la parte menor de la riqueza y controlan asimismo
una porción minoritaria de los bienes. Para invertir la pirámide social es
fundamental la redistribución de propiedades de los holding a las
empresas públicas nacionales, cooperativas y autogestión trabajador-ingeniero
dentro de un plan nacional. Significa que la prioridad presupuestaria
fundamental es la dedicada al gasto social y a la inversión pública, no la
exoneración de impuestos y subsidios para el capital privado. Significa
eliminar las ventas y los impuestos regresivos a favor del incremento de los
impuestos directos sobre la riqueza, especialmente sobre los bancos de
propiedad extranjera y las compañías energéticas, así como sobre los grandes
intereses sobre la propiedad, incluyendo los monopolios sobre los medios de
comunicación.
El nuevo orden sólo puede avanzar si va acompañado por la
creación de un nuevo bloque de poder político. Las nuevas instituciones
representativas no pueden operar eficazmente si van sobrepuestas sobre los
corruptos órganos existentes. Cuatro propuestas socio-políticas forman el
núcleo de una transformación sistémica:
1. Instituciones Nuevas de Representación Popular:
Esto significa reemplazar los partidos oligárquicos con asambleas populares que
elijan directamente a los candidatos para el poder legislativo. La elección
directa por las mayorías trabajadoras se basa en una representación proporcional
de trabajadores industriales, subempleados y desempleados, obreros asalariados,
trabajadores de la construcción y profesionales. Las prioridades legislativas
se basarán en las necesidades sociales mayoritarias: a) producción de bienes
para consumo popular, b) vivienda, c) salarios, d) pensiones, e)
infraestructura social (agua, electricidad, saneamiento y aire no contaminado),
f) legislación positiva para las mujeres, afro-venezolanas e indias.
2. Reemplazar el Aparato Administrativo por Asambleas
Representativas y Legislación Positiva requiere de una Administración Eficaz y
Políticamente Competente. Para poner en marchas las nuevas políticas, los
sectores administrativos necesitan ser reestructurados y reformados: a) reducir
las capas burocráticas mediante jubilaciones anticipadas; racionalización y
reestructuración de estructuras administrativas para hacerlas compatibles con
las nuevas prioridades sociales, b) introducir criterios de actuación para
evaluar la eficiencia administrativa y de gestión y proporcionar una base
racional para promociones, degradaciones y aumento de salarios, c) crear una
comisión auditora independiente que asegure la responsabilidad financiera –
frente a la corrupción, la redistribución de fondos y la transparencia de archivos,
d) crear nuevos cuerpos administrativos paralelos a las viejas y corruptas e
ineficaces agencias políticamente hostiles, incrementar el presupuesto de las
nuevas y reducir el de las viejas.
3. Introducir Nuevas Relaciones Sociales de Producción.
Esto se logra facilitando el control de los trabajadores para democratizar las
empresas e incrementar la producción y responsabilidad y para avanzar hacia una
gestión conjunta trabajador-ingeniero basada en consejos de trabajadores
elegidos en asambleas generales con supervisión de la dirección.
4. Desarrollar las Fuerzas de la Producción. Esto se
logra mediante las siguientes medidas: a) maximizar la integración de
trabajadores sub-empleados y desempleados en empleo más productivo y de valor
añadido, b) acelerar la absorción estatal de fábricas cerradas, en quiebra o de
firmas muy endeudadas en consulta con los sindicatos y con organizaciones de
base comunitaria; c) intervenir en fábricas problemáticas con niveles altos de
infrautilizada capacidad; d) expropiar propiedades urbanas y rurales
infra-desarrolladas, organizar consejos productivos en el campo y en las
ciudades; e) invertir a gran escala y a largo plazo en proyectos de
infraestructura intensiva: puertos, autopistas, carreteras y vías de ferrocarril
poniendo en marcha el vasto ejército de desempleados.
Estas propuestas son eminentemente prácticas, factibles y se
pueden llevar a cabo con los recursos financieros gubernamentales – teniendo en
cuenta las altas ganancias obtenidas de la exportación petrolífera. Son
esenciales para consolidar y profundizar la base social de la revolución
bolivariana, diversificar la producción y aumentar el consumo doméstico. Para
financiar estos ambiciosos programas se requerirá la reasignación de recursos
de programas exteriores a las prioridades domésticas.
Reestructurando la Política Macro-Económica; Crecimiento
Doméstico y Seguridad Nacional
Las prioridades en seguridad nacional coinciden muy bien con
el logro de los objetivos socio-económicos. Hay varias prioridades que se hacen
evidentes en una época de conflicto en aumento y posible ruptura de relaciones
con el imperialismo estadounidense:
1. Sacar todas las reservas de los bancos de EEUU; vender
todos los holding en instalaciones físicas estadounidenses (CITGO,
refinerías, etc…) para evitar que sean confiscadas y congelación de activos. La
financiación liberada puede recolocarse en el desarrollo de la producción
doméstica, en las refinerías y en el mercado interno.
2. Disminuir las reservas excesivas (“dinero muerto”) e
incrementar las inversiones en proyectos prioritarios, especialmente en
aquellos que proporcionen mayor valor añadido al petróleo en relación con las
industrias como las petro-químicas, las dedicadas a producir fertilizantes,
plásticos, etc… Esto aumenta los ingresos nacionales a partir de la mera venta
de petróleo en crudo, mercados diversificados, aumento de la autosuficiencia y
disminución de la vulnerabilidad ante bloqueos o embargos imperiales.
3. Invertir en las industrias domésticas de armamento –
incluyendo las de armamento pesado, helicópteros y sistemas de defensa con
misiles; reforzar las fronteras (especialmente en áreas costeras y adyacentes a
Colombia); ampliar y fortalecer las agencias de contra-inteligencia para
responder con rapidez a las continuas incursiones de las fuerzas militares y
paramilitares colombianas; introducir nuevos cargos revolucionarios e
instructores para entrenamiento militar y policial.
4. Estimular la satisfacción local en logística militar de
uniformes, transportes, etc… promocionando a los productores nacionales
No puede haber discusiones serias sobre cambios
socio-económicos de independencia nacional sin una política extensa de
seguridad nacional. Sobre todo es necesario que las fuerzas nacionales de seguridad
sean políticamente compatibles con las transformaciones socio-económicas. La
solidaridad internacional y las relaciones exteriores independientes dependen
directamente de fuertes cimientos domésticos tanto socio-económicos como en el
terreno de la seguridad. Se construyen cimientos fuertes nacionales sobre
avances objetivos (materiales) y subjetivos (conciencia).
Revolución Cultural dentro de la Revolución
Hay dos desarrollos esenciales subjetivos interrelacionados
que son necesarios para mantener una revolución contra la agresión externa y la
subversión interna: la profundización y extensión, simultáneamente, tanto de la
conciencia nacional como de clase. Para lograr estos objetivos hay una
multiplicidad de lugares en los que puede desarrollarse una conciencia integral
nacional y de clase. Construir una conciencia anti-imperialista puede ir
desarrollandose a través de una multiplicidad de actividades que
acumulativamente convergen y crean el “Nuevo Patriota”. La intervención estatal
es fundamental para construir y facilitar la cultura nacional:
1. Implementando una cuota de presentaciones en los medios
de masas basada en un 75% en las producciones locales, utilizando actores,
música e historias locales, etc…
2. Fomentando y financiando un complejo local, regional y
nacional de arte, deportes, humanidades, literatura, bibliotecas accesibles,
especialmente para las bases sociales de la revolución.
3. Ampliando los medios de masas: publicando periódicos,
revistas semanales y mensuales y libros dirigidos a audiencias especiales:
mujeres, adolescentes, entusiastas del deporte, sanidad, etc… Combinar el
entretenimiento y la educación en la televisión pública.
4. Financiando un cine nacional enfocado a un realismo
crítico, documentales, historias infantiles con contenido social así como temas
personales y universales.
5. Financiando los intercambios internacionales culturales y
científicos, creando parques de ciencias, promocionando estudios científicos en
todos los niveles de la educación, estimulando las explicaciones
científico-racionales del universo.
6. Aumentando la financiación de la investigación científica
social e histórica para ensanchar la comprensión de las luchas populares, los
problemas sociales, las amenazas imperialistas y las alianzas internacionales.
7. Promoviendo las actividades solidarias – organizar foros
internacionales y animar grupos de solidaridad bolivariana por todo el mundo,
especialmente con las organizaciones de masas. Cortar definitivamente la
extradición de revolucionarios a estados paramilitares, como Colombia.
8. Promocionando la diversidad cultural en los medios de
comunicación, especialmente en la propaganda, animando la presencia de
afro-venezolanos e indio-venezolanos en las esferas sociales, en la ciencia,
educación y economía (y no sólo en canto y danza).
9. Revolucionando la educación: Reforma
de los contenidos de los programas, de la formación de los profesores,
aumentando las prácticas basadas en el conocimiento teórico de la historia
contemporánea y en los desarrollos históricos del imperialismo y del
anti-imperialismo, de la falsa conciencia y de la conciencia de clase. Animando
a ser “rojo” y “experto” – profesionales competentes con conciencia
revolucionaria. Se deberían estudiar de forma crítica y comparativa estudios de
tradiciones revolucionarias, tanto nacionales como internacionales.
Las
revoluciones culturales son necesarias, especialmente en un proceso
revolucionario, para evitar el estancamiento, la regresión, la corrupción y la
burocratización. Una revolución debe renovarse constantemente para evitar
reproducir una nueva estructura de clase elitista. Crear una transformación
cultural vibrante es tanto causa como consecuencia de la integración nacional:
los avances culturales dependen de un estado-nación fuerte independiente de la
hegemonía imperialista; una cultura nacional fuerte contribuye a crear mayor
cohesión nacional.
Integración
Nacional
A través
de la historia pasada y reciente, los poderes imperialistas han seguido
tácticas de “divide y vencerás” para hacerse con el control de los países, como
los poderes coloniales europeos demostraron en la India (musulmanes contra
hindúes), los franceses en Africa y EEUU hoy en Iraq (chiíes contra sunníes) y
en Irán (persas contra árabes y kurdos). En Venezuela, Washington sigue
actualmente la misma táctica, fomentar un movimiento separatista en el estado
de Zulia sobre la base de engañosas identidades pseudo-regionales. La condición
primordial para la supervivencia y desarrollo efectivos de un estado nacional
moderno es una fuerte unidad territorial, sectores económicos complementarios y
un mercado interno poderoso. Para conseguir la integración nacional, la mayor
parte de los estados-nación han seguido los siguientes pasos:
1. Acción
firme y decisiva, cuanto antes mejor, para eliminar elites secesionistas
actuando como sucedáneos de estrategias imperiales.
2.
Integración de toda su población – no dejando espacio a las elites para que
puedan manipular y utilizar las quejas de sectores ‘marginales’ o de minorías
como arma para socavar la integración de una nación. Esto implica la inclusión
de los afro-venezolanos, de mujeres, de indios-venezolanos entre otros como
participantes activos en todas las esferas de la vida pública a todos los
niveles. Es especialmente importante ofrecer la completa ciudadanía a los
millones de trabajadores agrícolas colombianos, a los trabajadores domésticos y
a los trabajadores de la construcción que residan en Venezuela desde hace
muchos años.
3. Para
compensar las ventajas educativas que siempre han tenido las elites, habría que
emprender acción afirmativa que implique una formación compensatoria; la
formación técnica y universitaria sirve para maximizar la entrada masiva de
niños de clases pobres y trabajadoras en instituciones de nivel educativo
superior. Esto es importante políticamente porque esta es la base social más
fuerte de la Revolución Bolivariana.
4. En los
muchos sindicatos existentes y muchos grupos de barrio, hay poca participación
activa de sus integrantes debido a que están controlados por “oligarcas
progresistas”. La integración necesita la democratización de las organizaciones
de la sociedad civil, abrirlas al debate y el voto secreto y libre en
posiciones políticas. Las organizaciones de la sociedad civil y los sindicatos
son fuertes dependiendo de su poder de convocatoria. “Ser miembro de carnet” en
las numerosas organizaciones sin una participación activa, no crea una base
fuerte para apoyar y defender el avance del proceso revolucionario. Tenemos el
caso de la extinta URSS con 20 millones de miembros en el Partido Comunista y
no fueron capaces de reunir a 100.000 personas para que acudieran e impidieran
el golpe dirigido por Yeltsin con unos cuantos miles de personas en Moscú.
Sobre
todo, la integración nacional implica control público de los sectores
económicos estratégicos de la economía: la banca, para proporcionar crédito, el
comercio, para optimizar la asignación de los intercambios con el exterior y de
la energía, el sector minero y el del petróleo para crear nuevas industrias. La
integración nacional ha sido la premisa fundamental de un estado unitario
fuerte que a su vez actuó como cimiento histórico del desarrollo dinámico de
EEUU, Alemania y Japón en el siglo 19 y en China en el siglo XX.
Integración
Internacional
La base
fundamental de la integración internacional ha sido la compatibilidad política,
la complementariedad económica y los beneficios mutuos. Es imposible para
regímenes neo-liberales, nacionalistas o socialistas “integrar” sus economías
si su comercio, inversión y políticas de renta son diametralmente opuestos.
Este es el caso hoy en Latinoamérica, donde el comercio extra-regional y las
políticas de inversión suplantan los ‘acuerdos regionales’.
Lo que
puede darse es una mayor integración entre Cuba y Venezuela sobre la base de la
compatibilidad política entre nacionalismo y socialismo, economía
complementaria (energía para servicios sociales) y beneficios recíprocos.
La
integración internacional es más un objetivo de futuro que quizá pueda conseguirse
a través de cambios graduales: asociación e intercambio entre empresas
públicas, acuerdos entre productores de materias primas, unión de países con
deuda, desarrollo de un frente común anti-imperialista o por la no intervención
basado en un rechazo a las doctrinas y bases militares de EEUU. La integración
internacional como objetivo y como base para crear una solidaridad popular
internacional y una conciencia anti-imperialista es mucho más viable e
importante en la coyuntura actual que intentar gastar una gran suma de recursos
financieros en “comprar” (temporalmente) amistades con regímenes neo-liberales
extranjeros.
El Nuevo
Orden Económico
Los
regímenes nacionalistas, colectivistas y neo-liberales han sido, en mayor o
menor grado, culpables de saquear las economías en aras del rápido crecimiento
del PIB. Afortunadamente, en los últimos años ha emergido una poderosa nueva
conciencia ecológica que se ha reflejado en la vida diaria. Comida, agua y aire
contaminados reducen los niveles de vida. El deterioro ecológico convierte los
desastres naturales en catástrofes humanas. Se rechazan indicadores
cuantitativos de crecimiento económico a favor de indicadores cualitativos de
la calidad de vida. Pero las políticas ecológicamente progresistas no son
consecuencia obligada de políticas socialmente o económicamente equitativas.
Como hemos visto en experiencias pasadas, los regímenes que proporcionan
cuidados sanitarios gratuitos pueden también producir políticas económicas muy
contaminantes que incrementen las enfermedades respiratorias – como en el caso
de la extinta URSS.
Los
programas ecológicos progresistas necesitan centrarse en tres niveles de
políticas interrelacionadas: prácticas estatales, de empresas e individuales.
Las
propuestas de políticas estatales que persigan un desarrollo sostenible deben
trabajar en varias dimensiones:
a)
Estrategias a largo plazo para la conservación de los recursos naturales antes
que dar prioridad a la consecución del máximo beneficio en el momento.
b)
Desarrollo de políticas coyunturales o a corto plazo compatibles con objetivos
estratégicos. Esto significa que la reducción de la contaminación debe empezar
ya.
c) Hacer
de la evaluación medioambiental una parte integral de cualquier propuesta de
nuevas inversiones especialmente en las industrias extractivas (petróleo, gas,
bauxita, etc…)
d)
Desarrollar políticas a gran escala y a largo plazo diseñadas para conseguir
aire limpio, agua limpia, tratamiento adecuado de aguas residuales y proyectos
para eliminación de basuras tanto en los barrios como en los lugares de
trabajo.
e) Incluir
comisiones y expertos en ecología en todos los órganos importantes de toma de
decisiones que afecten al medio ambiente.
f) Ampliar
el transporte público de escasa utilización con alternativas a la energía fósil
en lugar del transporte privado movido por petróleo fósil.
g)
Promulgar legislación y regular una serie de agencias que hagan cumplir la
normativa para la protección del medio ambiente en las fábricas, así como el
desarrollo de tecnologías alternativas.
h)
Proporcionar subsidios estatales para la conversión a tecnologías
ecológicamente limpias.
i)
Reorientar financieramente los recursos que dañan el medio ambiente por el uso
del petróleo y los gaseoductos en el Amazona, ampliando y conservando el
transporte marítimo.
j)
Intensificar la regulación estatal sobre la industria maderera, el contrabando,
el tráfico de droga y otras prácticas depredadoras que destruyen los recursos
naturales.
k) Ampliar
las zonas verdes urbanas, construir parques, zoológicos, acuarios, mediante una
legislación estricta del uso de la tierra.
l) Reducir
el nivel de la basura ciudadana a través de campañas nacionales de reciclado
obligatorio, educación pública y fuertes multas en los vertidos ilegales.
m)
Educación obligatoria en la educación pública y privada sobre temas de
ecología, empezando en las escuelas de enseñanza primaria y continuando durante
todo el proceso educativo.
n)
Nacionalizar toda la propiedad costera para hacerla accesible al público,
colocando adecuados contenedores para recogida de basura y tratamiento de aguas
residuales
Propuestas
Ecológicas a Nivel Local:
1. Introducir
campañas voluntarias semanales de limpieza en las barriadas.
2. Imponer
una normativa firme a vendedores callejeros, dueños de puestos callejeros, para
que eliminen las basuras que produzcan con su actividad.
3. Regularizar
la recogida de basuras.
4. Reubicar
incineradoras altamente contaminantes fuera de los centros de población.
5. Organizar
actos reivindicativos públicos de acción estatal contra empresas contaminantes
públicas o privadas.
Nivel
Individual
1.
Organizar comités de barrio sobre medio ambiente para educar a los hogares en
prácticas sanas de respeto al medio ambiente (p.ej., no arrojar basuras por la
ventana).
2. Combinar
la sanidad con la educación ecológica al nivel de las clínicas médicas de
atención primaria.
3.
Establecer patrullas voluntarias de barrio para proteger el medio ambiente.
4.
Prohibir talleres muy contaminantes en los barrios.
5.
Promover el uso de quemadores de gas natural para cocinar de bajo poder
contaminante.
6.
Utilizar materiales ecológicos en las campañas contra el analfabetismo.
7.
Introducir multas legales para los que de forma repetida perjudican a sus
vecinos.
8.
Promocionar la limpieza en las calles y el reciclado en la programación de
radio local,
en los
foros públicos y en la publicidad.
CONCLUSION:
Asegurando que el Nuevo Orden sea Irreversible
Un proceso
revolucionario es tanto más sólido y sostenible cuanto más activa sea la base de
masas que lo apoye. Esto requiere abrir las avenidas a la participación popular
y cerrar los canales a los agentes subversivos financiados.
Hay varias
propuestas que pueden fortalecer la relativa irreversibilidad de la revolución:
Políticas
de Irreversibilidad
1.
Multiplicar los escenarios de asambleas populares: barriadas, lugares de
trabajo, actividades culturales, etc…
2.
Multiplicar los poderes concedidos a las asambleas populares para resolver
problemas sustantivos y proponer legislación positiva. La asistencia y
participación popular disminuirá si la gente no tiene poder para resolver
problemas importantes.
3.
Multiplicar las elecciones y debates sobre políticas públicas en lugares de
trabajo y barriadas.
4.
Procesar a sujetos y colaboradores, que se hacen pasar por ONGs y que están
financiados por gobiernos imperiales; prohibir la financiación extranjera de
actividades políticas. Acelerar los procesos judiciales y juicios de quienes
estén implicados en actividades golpistas, sabotajes económicos y espionaje,
así como asesinatos políticos.
5.
Aumentar de forma obligatoria la educación anti-imperialista en todos los
niveles de la educación pública y privada, a través de medios de masas,
actividades culturales y en los lugares de trabajo y barriadas.
6.
Patrocinar y promover documentales sobre las experiencias diarias de los
pueblos masacrados por las guerras imperialistas, intervenciones y transiciones
al capitalismo.
7. Igualar
las rentas y servicios sociales e incrementar la participación material que el
pueblo tiene en la defensa del proceso revolucionario.
8. Reducir
los salarios y privilegios de congresistas y funcionarios para desanimar a los
oportunistas, arrivistas capitalistas y opositores de tomar el control de
partidos políticos y del estado. Elecciones asamblearias: la democracia popular
debe neutralizar la aparición de una nueva oligarquía “revolucionaria” de
“nuevos” ricos tratando de corromper la revolución desde dentro.
9. Ampliar
y masificar las milicias populares, para contrarrestar cualquier golpe interno
o intervención militar exterior.
10.
Expropiar todos los medios de comunicación implicados de alguna forma en
incitaciones de golpe militar o invasión exterior.
Hay muchas
lecciones negativas y positivas que aprender de anteriores procesos
revolucionarios, en que las revoluciones fueron anuladas y de casos en que las
revoluciones se consolidaron. Podemos citar como ejemplos de revoluciones
revocadas los de la URSS, Nicaragua y Chile.
Chile
En el caso
de Chile, la razón principal de su aplastamiento fue el total descuido
gubernamental del tema de la seguridad, fundamentalmente el fracaso para ir con
el cambio de régimen hacia una transformación del estado que lo hiciera
compatible con la transformación socio-económica. El fracaso a la hora de
apreciar el nivel de penetración de la CIA y el Pentágono en la sociedad civil
fue fatal. La lección es clara: Necesidad de cerrar todos los canales a la
penetración imperialista de la sociedad civil; necesidad de coordinar los
cambios socio-económicos con transformaciones del aparato de seguridad.
Nicaragua
El fallo
estratégico de los sandinistas fue permitir que una contra-revolución interna
funcionara en coordinación estrecha con fuerzas armadas paramilitares de la
contra apoyadas por EEUU. La lección es clara: no pueden llevarse a cabo
elecciones en medio de una guerra que destruye la economía y empobrece el país.
Los colaboradores domésticos con la agresión armada imperialista deberían estar
sujetos a detención preventiva hasta que la guerra acabe, como ocurrió con los
aliados durante la Segunda Guerra Mundial.
URSS
La
propiedad estatal y la planificación central no son condiciones suficientes
para mantener una revolución si una elite burocrática se hace con el estado y
margina la participación popular de masas. Los peligros ante una revolución son
tanto internos como externos: fundamentalmente el surgimiento de una nueva
clase educada con el símbolo del dólar en sus ojos y antecedentes de
privilegios y ambiciones. La lección importante es que la democratización de
las relaciones sociales de producción, la participación directa en la política
y la subordinación de dirigentes a las asambleas populares reduce las
desigualdades y activa a las masas para defender la revolución contra la ‘nueva
clase’.
Cuba: La
lección positiva
La
revolución de Cuba que ha sido tan irreversible proporciona varias lecciones
positivas a la hora de sostener una revolución. No hay un único rasgo de la
revolución cubana suficiente para explicar su sostenibilidad. Son fundamentales
una serie de factores interrelacionados. La propiedad pública eliminó la
potencial financiación contra-revolucionaria, los sabotajes económicos y la
colaboración imperialista. Un sistema eficiente militar y de seguridad apoyado
por una milicia de un millón de personas y comités de vigilancia de barrio
eliminaron la posibilidad de que actuaran terroristas, asesinos y saboteadores
apoyados por el imperio. Un ejército veterano, muy profesional, disciplinado y
bien curtido en batallas sirve como importante elemento disuasorio ante una
invasión armada por parte de EEUU. Igualmente importante, un vasto programa de
reformas socio-económicas, especialmente en sanidad, educación y empleo, ha
creado una adhesión importante a la revolución. Las asambleas populares en el
lugar de trabajo y en las comunidades proporcionan canales para debates
legislativos, propuestas, críticas y medios de expresión de las preferencias de
los votantes. La movilización popular de masas, los programas de extensión
cultural y educativa han creado una poderosa conciencia anti-imperialista.
Sin
embargo, en Cuba han emergido y se han profundizado varias contradicciones a lo
largo de las pasadas dos décadas. Desigualdades, turismo, remesas familiares,
la economía anteriormente dolarizada, robo de propiedad pública, han ido
creando una nueva clase rica que amenaza la revolución desde dentro.
Reconociendo el peligro, Fidel Castro y Felipe Pérez Roque han hecho un
llamamiento a una ‘revolución dentro de la revolución’. El Ministro de Cultura
Abel Prieto ha animado la ‘batalla de ideas’ para contrarrestar la base
objetiva y subjetiva de la contrarrevolución. Desde arriba y desde abajo, se
continúa combinando inversiones importantes a gran escala en reformas sociales
y amplios programas culturales y educativos para que la revolución siga a pesar
de las contradicciones surgidas. El proceso será irreversible bajo la actual
correlación de fuerzas. La adaptación de las lecciones de Cuba a las
condiciones de Venezuela apunta a la transformación del estado, a la
diversificación económica, a la profundización y ampliación de la conciencia
nacional de clase y, sobre todo, a la organización de un partido
revolucionario. Estas medidas convertirían el proceso revolucionario de
Venezuela en irreversible.
